2007-12-15

Girondo

VUELO SIN ORILLAS
Abandoné las sombras, las espesas paredes, los ruidos familiares,la amistad de los libros, el tabaco, las plumas,los secos cielorrasos;para salir volando,desesperadamente. Abajo: en la penumbra,las amargas cornisas,las calles desoladas,los faroles sonámbulos,las muertas chimeneaslos rumores cansados,desesperadamente. Ya todo era silencio, simuladas catástrofes,grandes charcos de sombra,aguaceros, relámpagos,vagabundos islotesde inestable riberas;pero seguí volando,desesperadamente.Un resplandor desnudo,una luz calcinantese interpuso en mi ruta,me fascinó de muerte,pero logré evadirmede su letal influjo,para seguir volando,desesperadamente.Todavía el destino de mundos fenecidos,desorientó mi vuelo-de sideral constancia-con sus vanas parábolasy sus aureolas falsas;pero seguí volando,desesperadamente.Me oprimía lo flúido,la limpidez maciza,el vacío escarchado,la inaudible distancia,la oquedad insonora,el reposo asfixiante;pero seguía volando,desesperadamente.Ya no existía nada,la nada estaba ausente;ni oscuridad, ni lumbre,-ni unas manos celestes-ni vida, ni destino,ni misterio, ni muerte;pero seguía volando,desesperadamente.

1 comentario:

Fernando I. Marra dijo...

Girondo me gusta y a veces no... tengo esa "relacion" tan extraña con su obra... pero en ocaciones me topo con algunas cosas que me pegan una cachetada... esta es una de ellas...
Saludos...